Debería abrir este blog con un saludo y una presentación de mi persona, y los motivos que me impulsan a escribir. Pero nunca fuí apegada a lo que es esperable o incluso deseable de mis formas. Si me dan la opción, prefiero actuar a mi modo. Prefiero saltearme las presentaciones y redactar, sin guiones de ningun tipo, lo que hoy me incomoda, o al menos, lo que ocupa mi cabeza y pesa en mi torso. Sé que va a ser difícil de leer al principio. Que hay muchos nombres, muchas cosas que tendría que explicar para que ustedes entiendan en profundidad de qué se trata. Pero no puedo hacerlo porque simplemente no es así como se siente. Adentro, de donde brotan las palabras, nada es lineal, y todo es bastante confuso. Incluso para mí.
El día esta gris y soleado. Ambiguo, anuncia el otoño que se viene. Adentro mío ocurren cosas similares.
Llegan buenas nuevas: mi ingreso fué bueno y empiezo a cursar la semana que viene. No es que no me guste la carrera que ya inicie en la Universidad. Pero no tengo disciplina. Necesito horarios de estudio sólidos: cursar de 17 a 20 y estudiar de mañana, punto final. La Uni es muy flexible, no puedo asumir completamente esa libertad para autoregular mis horarios. Y menos sin un regimen de asistencia obligatoria. Leer y estudiar en casa me expone a distracciones constantes. Algo seguro cuando todavia vivís con tu familia: papá, mamá con estudio artístico (y alumnas) en casa, hermano de 21 años, hermana de 14 (que toca la guitarra) y perro. Ni las lecturas que me autoimpongo para disfrute propio son cumplidas. Tengo 2 novelas y 2 libros de ensayos (prestados) a medio terminar. Las verdaderas distracciones son la tele y la PC, debo admitir.
Pero me atormentan los acontecimientos de un tiempo a esta parte en lo que al partido concierne. Los grupos zanjan cada vez más su division. Ya no hay vuelta atrás, se viene el corte total.
Marcos quiere largar todo: son demasiados golpes, políticos y personales, para cualquier persona. Valen doble cuando quienes lo impactan son antiguos amigos y aliados que él mismo impulso. Paula, su novia, me cuenta pero me pide que guarde el secreto, y así, me entero que dardos usaron los "Reyes" para pegarle a Marcos. Pobre. No atino a pensar otra cosa.
Sol está desaparecida. Estudiando, comenzando su cursada. Sé que le pasan otras cosas, toda esta situación también le pega de cerca. Más ahora que se enfrenta a Fabricio por la Secretaria. Le dicen "trepadora", "traidora", empiezan a sonar los gritos de guerra cada vez más fuerte. Anoche le escribí. "Necesito verte y hablar de cosas que me pasan, y sospecho que a vos también". Respuesta: "Sobre el partido, no? Me imaginé, porque también me pasa... Te aviso".
Chateo y maquino. No me sale nada más. Estos dias parecen eternos. Hablo con amigos para conseguirle votos a Sol, hablo con Marcos para que no largue, hablo con Paula para que me mantenga al dia (y por las dudas, así me fijo como sigue sus temas personales), Hablo y hablo. Nada más.
Este fin de semana es el Congreso. Fabricio tiene su pasaje. Claro! Él es el secretario, los demás que se arreglen. Puta madre! Me banco lo que sea en política, salvo que seas desconsiderado. Me enveneno. Mandemos también a Sol. Me entero que va Valeria. Esa mina! Se mete con otros grupos políticos, y después va a caretearla con FM (nuestro grupo universitario). Tengo que aguantarmela, a la mina le conviene que Sol esté de Secretaria, porque lo detesta a Fabricio. Concentrarme en los votos. Siempre los votos. 50 tipos? A diez cada uno, los rajamos a Fabricio. No lo banco más.
Marcos me manda el programa del Encuentro. Fin de semana próximo, me toca ir, menos mal que es un viaje corto. Anoto en la agenda: pagar celular, buscar precio de combis, trenes o colectivos, averiguar por la acreditación. Que bajón tener que ir sola. Es lo que hay, una por el equipo! Ja.
Me repito partes de la conversación con Marcos: Si no tuviera fé en el potencial que tenemos como grupo, en el potencial de la política como medio para mejorar las cosas, hace rato me habría ido. Porque la carga de veneno y confusión que llevo ensima, nunca en mi vida la habia sentido. Pero nunca estuve tan segura de que el cambio es posible, y que yo puedo formar parte de ese cambio.
miércoles, 16 de marzo de 2011
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