viernes, 1 de abril de 2011

Encuentro de la JR, y algunos encuentros propios.

Fuimos al Encuentro Seccional. Marcos, Paula, Sabrina y Sol en colectivo. Siete horas de viaje. Flavia, Martín, Vlad, Wilfredo y yo en el auto de Wil. Tres horas de viaje. Uno creería que compartir tanto tiempo con gente del grupo "contrario" generaría conflicto. Algún cotilleo, un comentario irónico, o al menos algún intento de sacarme información. No fue así. De hecho, nada mas alejado de la realidad. Cantamos canciones partidarias, hicimos chistes varios sobre animales de granja. Boludeamos, para ser sincera.
Llegamos al destino. Acreditación. Los "míos" me esperan. "Hola! Novedades?". "Ninguna contesto". Me miran incrédulos. Sonrío. Nada más. A partir de ese momento ya no les hable a ninguno de los tres, ni para Vlad, ni para Martín, ni para Flavia. Me siento con los chicos donde se realizara la charla. Iñaki ya esta ahí, toma mates, se ríe. Personaje raro si los hay. Me mira de arriba a abajo. Nota mi remera de la línea interna que represento. Una mueca. Sabe bien que su línea es parte de las ideas viejas del radicalismo, todos lo saben. Pero para el, cambiar de ideas no esta permitido. Cito sus palabras: "Si yo empujo por candidato A, y gana el candidato B, no me voy a sumar. Voy a quemar a B por todos los medios posibles". Menos mal que somos del mismo partido, pienso.
La jornada comienza. Charla y debate en grupos. Sol y yo nos disponemos a participar de todo lo que ocurra. Este encuentro es para ganar protagonismo en la sección, lo sabemos, y no vamos a dejar que la oportunidad se nos escape. Debatimos, escuchamos, proponemos, anotamos las ideas. Somos una voz fuerte, pero no nos imponemos. Después de todo, venimos de la ciudad que concentra la mitad de los votantes, y eso siempre fue un problema. Nuestra ciudad siempre fue a imponerse, y los pueblos resintieron eso. No es nuestra intención. Le comento a Sol, por lo bajo, lo importante que es que la gente de otras ciudades sepa que nos interesa su realidad, que tenemos que revertir la imagen que siempre hubo de nuestra JR. Funciona. Los chicos hablan, se sienten escuchados. Nosotras anotamos. Iñaki sale de su grupo y se integra al nuestro. Opina, pero sin escuchar (como siempre) y termina diciendo lo completamente opuesto a lo que el grupo consensuó. Puta madre. Siempre lo mismo. Para colmo siempre con esa retórica de antaño, que te obliga a decir que si, solamente para que no siga hablando y mareándote. Iñaki se va, y vuelvo a repetir lo anotado antes de su llegada. Las caras de los adolescentes asienten. Son más chicos que nosotros. Muchos no terminaron el secundario. Me divido en pensamiento.
Llega la noche. Guillermina y el resto de los chicos que organizaron el Encuentro empiezan a correr. Hay que hacer las ensaladas, poner las mesas, contar los cubiertos, sacar las bebidas. La miro a Sol. “Anotemos puntos y ayudemos un poco”. Nos ponemos a ayudar con los preparativos. Todo con Fernet de por medio. Infaltable. Tomo, y mucho. La cena transcurre sin problemas. Sobre una de las mesas, nadie lo nota. Ellos en un extremo, y nosotros en el otro. Encuentro a Sabrina afuera, fumando y hablando con el “novio”. Le suelto mi verdad: es un miembro importante, con empuje y fuerza, que ama todo esto de la política, y que su alejamiento le duele mas a ella que a nosotros, pero que sepa que estamos. Se lo digo mirándola a los ojos. Le confieso que se lo difícil que es, mas ahora que yo tengo que ponerme al hombro al resto del grupo y mantenerlos acá, en el grupo, laburando. Se me quiebra la voz cuando digo es. Vuelvo a hablar de ella, es lo mejor. “Sabe que tenemos la mano así, extendida, y que sos libre de agarrarla, pero no creas ni un segundo que estas sola, porque no lo estas”.
Guitarreada, y salida. Fiesta en el boliche local, barra libre. Tomo de más. Hablo con chicas desconocidas, Sofi y Mica. Les hablo de porque involucrarse, me confiesan que también adhieren al partido. Las invito a contactarme, a buscar formas de participar, en su pueblo o en mi ciudad cuando decidan ir a estudiar… dentro de dos años. Busco al resto de los chicos, y me cruzo con Wil. Bailo con el, me río, boludeamos, y Sol aparece. Decidimos volver a dormir. Camino al comité, Wil me pide hablar.
Vamos a su auto y la conversación gira en torno a la división de los grupos. Me dice lo que sabe, se que no es totalmente franco conmigo, tiene sus reservas y es entendible. Pero algunos de sus comentarios me sorprenden. Sabe que el plan de nuestro grupo es que yo cobre cierto protagonismo que Gabriela tiene en si. Pero remarca la necesidad de un líder regional, sobre todo ahora que Iñaki trabaja para el otro candidato, y que Marcos esta por alcanzar el limite de edad de la JR. Me comenta un par de cosas más, pero prometo no contarlas, y siempre cumplo mi palabra. Si rescato una cosa: el no quiere involucrarse con ningún grupo, va a dejar que nos matemos entre nosotros. Le digo que esta bien, pero que tenga cuidado de que su neutralidad no sea funcional para ninguno de los dos grupos, o va a caer en lo que quiere evitar. Le digo que tengo sueño y voy a dormir.
Ultimo día tranquilo. Menos eventos que la noche anterior. Le comento a Marcos de la existencia de la charla nocturna con Wil. Todos dormimos poco, tenemos los ojos hinchados, y se nota la falta de energía. Wil decide irnos antes del almuerzo. Dejamos a Paula, Marcos, Sol y Sabrina que van a salir en colectivo a las 18. Viaje en auto con las mismas caras. Mucho más calmado, incluso, que el viaje de ida. Nos dormimos en el asiento de atrás.
Es lunes y hago balance de lo vivido y charlado. Pienso mientras abro la computadora y entro a mi casilla de mail y a mi Facebook. Sorpresa inesperada. La chica del boliche, Mica, me envía una solicitud de amistad. Y pienso, casi sin querer, que todo cuenta. Incluso las cosas que no se planean.

domingo, 20 de marzo de 2011

Semillas del quiebre

Hay cosas que nos toca hacer, y que si bien se hacen con maldad, porque se sabe que apuntan a la destrucción de un tercero, son necesarias. Sabía que mis acciones iban a generar conflicto. Ingenua por pensar que iba a ser mucho menos de lo que realmente fué, y que no iba a tener secuelas. Pero era necesario.

Este finde se celebró el Congreso de FM en Cordoba. Fabricio acaparó los fondos que le dieron a la organización, y con solo él sabe que criterios, decidió que los representantes serían Gabriela (su novia, dicho sea al paso) y él mismo. Bajo otras circunstancias no me hubiese molestado. Si algo le reconocí a Gabriela es el cáracter trabajador que tiene. Pero la situación no fué esa.(Los siguientes relatos llegan a mi, en su mayoria, a traves de Paula)

Hace casi dos semanas Sol le pidió a Fabricio una reunión de la FM. Fabricio accedió y acordaron una fecha. Recuerdo que caía jueves, pero por A o B, terminó haciendose un viernes. Sol fue al partido, y le propuso a Fabri mover la reunión a un café. Marcos los esperaba allí. La reacción de Fabricio fue esperable: estalló. A gritos exigía saber que hacia Marcos ahí, si él no es militante de la FM, que su cargo se había vaciado y por eso él nada tiene que hacer, que Sol es una traicionera, que lo engañó, etc. Marcos escuchó, y solo dijo: "La secretarias de FM duran un año, eso ya lo acordamos cuando asumiste, así que pone fecha para la elección". Fabricio se negó. "Tengo muchos proyectos, no me quiero ir, no voy a llamar nada". "No fué una pregunta, sabes que la cosa es así, así que pone fecha". 9 de Abril, 16:00hs.
Después de eso vino la situacion de los pasajes. Sol llamó y pidió la plata para los pasajes. "La plata ya se la dimos a Fabricio". Llamada a Fabricio. "No tenés nada que exigirme sos una simple vocal. Al Congreso vamos yo, y mi novia", los siguientes comentarios no llegan a filtrarse, pero sabiendo que provocaron que Sol se bajoneara y llorara, me imagino que no fueron agradables ni diplomaticos.

Facebook es una herramienta muy util en el juego de las sutilezas. Me encanta postear estados vagos, sin dirigirlos a nadie, y ver quien se siente tocado. Mi enojo por la situacion con Sol (no los pasajes, pero si la descortesia y falta de caballerosidad) y posteo un mensaje muy claro: "Queres ser realmente democratico, se me ocurren varias cosas, pero hasta ahora no lo sos. Hipocrita!". Fabricio tiene cola de paja. Contesta por el chat que si me refiero a el o a su novia me invitaba a hablarlo juntos. Le digo que no sea condecendiente. Que si estaba escrito por el, pero que no tenia nombre por una razon, porque no habia decidido ir al choque frontal, y que si el sentia que me referia a su persona, "por algo sera". Hablamos una media hora. Critico, principalmente, su falta de diplomacia. "El cargo te lo exige, te guste o no". El admite que nada tiene para reprocharme en lo politico o en lo personal, si en el accionar de grupo. No le creo una palabra. Pero al menos sabe que no actuo como el. Se termina la conversacion.

En el post anterior mencione que seguramente este fin de semana próximo iba a realizar un viaje. Las cosas se complicaron, y medidas tuvieron que ser tomadas para evitar repetir la situación anterior.
Paula se entera que Fabricio, Martín y Gabriela fueron a hablar con gente para conseguir plata. El resto del  grupo (Vlad y Flavia) saben de esta reunión, y  de la existencia de dinero para el viaje. Acuerdan entre ellos, que este sábado (ayer) tienen que evitar ese tema a toda costa, sobre todo porque Gabriela, en los últimos meses tomo la dirección de las reuniones, no va a estar para guiar los temas que se traten.
Ayer la reunión transcurre tranquila, al menos, al principio. Debatimos sobre la cibermilitancia. Andrés (a quien pedí enérgicamente que asista para darme apoyo moral) y yo nos hacemos del control del debate. Aportamos datos interesantes, y los chicos nuevos parecen interesados y abiertos a opinar. Perfecto. Llega el momento de los avisos. Dos o tres informaciones. Flavia y Vlad amagan a irse, cuando digo,"Esperen, tengo algo más". Cuento una historia donde cierta persona se me acerca y sabiendo que soy de los jóvenes que pidieron la plata, me confirman que va a haber disponible para nosotros, que no sé cuanto dinero es, pero que me digan quienes quieren ir al Encuentro, para encargarme de hacer las cuentas y tratamos de ir todos. Hecatombe.Me preguntan quién soy para pedir plata, porqué fui y con quién, a donde, cuando, PORQUE? Les digo que solamente compartí la información que me dieron, que nunca pedí la plata, que por lo que me dijieron esos fueron Martín y Fabricio. Martín confirma que sí fueron y pidieron, pero Flavia lo ignora y se empecina en la misma linea de preguntas. Comienzo a enojarme. Sentada sobre la mesa, bajo la cabeza, iracunda, y escucho todas las cosas que dicen mientras muevo la cabeza en señal de desaprobación. No me permito estallar, porque sé que hacerlo frente a los militantes nuevos es un error, y si me callo y rio al final de la reunión, los damnificados serán ellos. Ocultaron información importante al resto de los chicos. Una falta imperdonable si tu discurso para atacarnos y convertirte en alguien es el de la horizontalidad.
La reunión termina. Andres, Sabrina, Emiliano y yo arreglamos cenar juntos, así que vamos a comprar al mercado. Salimos y caminamos a la parada de colectivo. El celular suena. No escucho nada, y de repente "Gabriela de la Juventud!". Me habla rápido, como cuando estás muy nerviosa o muy enojada para escuchar y las palabras no salen, se escapan de la boca. La voz le tiembla. Me pregunta lo mismo que Flavia en la discusión, intenta justificar la reunión y el secreto sobre la misma diciendo que pretendían tener todo arreglado esta semana y después comunicarlo. Me pide explicaciones de porqué hablé con esa persona. Trato calmarme y sonar superada, le digo que no llame a ninguna reunión, simplemente comente algo que se me dijo, que no me parecía mal hacerlo en la reunión del grupo, siendo que la plata era para TODO el grupo, y que pensé que todos estaban al tanto del encuentro. Que no entendía porque había tanto problema en contar eso, y que hablara con el resto de los chicos, porque aparentemente no todos tienen la misma información, ya que algunos insistieron que no había habido reunión para pedir dinero. El telefono se corta. Mensaje de Gabriela: "Me quedé sin crédito, hablamos en la semana". Si, claro, como sea. No contesto.Me voy a cenar.
Más tarde, Andrés hablando me dice: "Ellos creen firmemente en la horizontalidad... pero no saben como aplicarla.". No es la única conclusion extraída. Planté la semilla de desconfianza, descubrí su juego sucio.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Prólogo breve y noticias ambiguas.

Debería abrir este blog con un saludo y una presentación de mi persona, y los motivos que me impulsan a escribir. Pero nunca fuí apegada a lo que es esperable o incluso deseable de mis formas. Si me dan la opción, prefiero actuar a mi modo. Prefiero saltearme las presentaciones y redactar, sin guiones de ningun tipo, lo que hoy me incomoda, o al menos, lo que ocupa mi cabeza y pesa en mi torso. Sé que va a ser difícil de leer al principio. Que hay muchos nombres, muchas cosas que tendría que explicar para que ustedes entiendan en profundidad de qué se trata. Pero no puedo hacerlo porque simplemente no es así como se siente. Adentro, de donde brotan las palabras, nada es lineal, y todo es bastante confuso. Incluso para mí.


El día esta gris y soleado. Ambiguo, anuncia el otoño que se viene. Adentro mío ocurren cosas similares.
Llegan buenas nuevas: mi ingreso fué bueno y empiezo a cursar la semana que viene. No es que no me guste la carrera que ya inicie en la Universidad. Pero no tengo disciplina. Necesito horarios de estudio sólidos: cursar de 17 a 20 y estudiar de mañana, punto final. La Uni es muy flexible, no puedo asumir completamente esa libertad para autoregular mis horarios. Y menos sin un regimen de asistencia obligatoria. Leer y estudiar en casa me expone a distracciones constantes. Algo seguro cuando todavia vivís con tu familia: papá, mamá con estudio artístico (y alumnas) en casa, hermano de 21 años, hermana de 14 (que toca la guitarra) y perro. Ni las lecturas que me autoimpongo para disfrute propio son cumplidas. Tengo 2 novelas y 2 libros de ensayos (prestados) a medio terminar. Las verdaderas distracciones son la tele y la PC, debo admitir.
Pero me atormentan los acontecimientos de un tiempo a esta parte en lo que al partido concierne. Los grupos zanjan cada vez más su division. Ya no hay vuelta atrás, se viene el corte total.
Marcos quiere largar todo: son demasiados golpes, políticos y personales, para cualquier persona. Valen doble cuando quienes lo impactan son antiguos amigos y aliados que él mismo impulso. Paula, su novia, me cuenta pero me pide que guarde el secreto, y así, me entero que dardos usaron los "Reyes" para pegarle a Marcos. Pobre. No atino a pensar otra cosa.
Sol está desaparecida. Estudiando, comenzando su cursada. Sé que le pasan otras cosas, toda esta situación también le pega de cerca. Más ahora que se enfrenta a Fabricio por la Secretaria. Le dicen "trepadora", "traidora", empiezan a sonar los gritos de guerra cada vez más fuerte. Anoche le escribí. "Necesito verte y hablar de cosas que me pasan, y sospecho que a vos también". Respuesta: "Sobre el partido, no? Me imaginé, porque también me pasa... Te aviso".
Chateo y maquino. No me sale nada más. Estos dias parecen eternos. Hablo con amigos para conseguirle votos a Sol, hablo con Marcos para que no largue, hablo con Paula para que me mantenga al dia (y por las dudas, así me fijo como sigue sus temas personales), Hablo y hablo. Nada más.
Este fin de semana es el Congreso. Fabricio tiene su pasaje. Claro! Él es el secretario, los demás que se arreglen. Puta madre! Me banco lo que sea en política, salvo que seas desconsiderado. Me enveneno. Mandemos también a Sol. Me entero que va Valeria. Esa mina! Se mete con otros grupos políticos, y después va a caretearla con FM (nuestro grupo universitario). Tengo que aguantarmela, a la mina le conviene que Sol esté de Secretaria, porque lo detesta a Fabricio. Concentrarme en los votos. Siempre los votos. 50 tipos? A diez cada uno, los rajamos a Fabricio. No lo banco más.
Marcos me manda el programa del Encuentro. Fin de semana próximo, me toca ir, menos mal que es un viaje corto. Anoto en la agenda: pagar celular, buscar precio de combis, trenes o colectivos, averiguar por la acreditación. Que bajón tener que ir sola. Es lo que hay, una por el equipo! Ja.
Me repito partes de la conversación con Marcos: Si no tuviera fé en el potencial que tenemos como grupo, en el potencial de la política como medio para mejorar las cosas, hace rato me habría ido. Porque la carga de veneno y confusión que llevo ensima, nunca en mi vida la habia sentido. Pero nunca estuve tan segura de que el cambio es posible, y que yo puedo formar parte de ese cambio.